- “Acariciando pensamientos fecundamos diversidad”
“Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, las esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentía balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias…” (Cortazar)
Y así, entre palabras glíglicas, el género, la genitalidad y la sexualidad se hicieron presentes. Nueve treinta de la mañana. Era un hecho, Cortázar conmocionaría sus vidas, acompañándolos por estos andares para algunos extraños, para otros cercanos, pero que ayer, se volvieron a recorrer. Continuar Leyendo »
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